Obtén el mayor provecho de tus consultas médicas

Obtén el mayor provecho de tus consultas médicas



Nunca dejaríamos de llevar a nuestros hijos a sus chequeos con el pediatra ni tampoco nos desentenderíamos de ellos si de pronto les diera fiebre o contrajeran una infección, en cambio sí podemos ser indiferentes respecto a nuestro propio bienestar físico y mental. De cualquier forma, con los consultorios médicos cada vez más saturados, velar por nuestra salud nunca ha sido más importante que ahora.

A continuación te proporcionamos siete maneras de colocar la tuya propia en el lugar número uno de tu lista de prioridades.

  1. Lleva un calendario

Ya sea en un calendario digital o en uno impreso, ten siempre actualizadas tus citas con el médico, el dentista, el optometrista y cualquier otro profesional de la salud. Si es posible, crea alertas en tu dispositivo digital para las próximas citas. Programa un recordatorio al menos una semana antes de la consulta por si acaso necesitas cambiarla, lo que te evitará largas esperas para que te reprogramen otra.

  1. Sé proactiva

“Una paciente proactiva es aquella que hace algo más que sólo entrar a la sala de exploración y esperar a que yo la revise y la cure, dice la doctora Kimberley Foster, médica canadiense. “Se interesa en lograr el mejor estado de salud posible, aun cuando esto implique un arduo esfuerzo como dejar de fumar o cambiar la dieta”. Llevar a tus chequeos un diario de bolsillo con todas las dudas e inquietudes que surjan entre consultas también será muy útil: aprovecharás al máximo el tiempo de tu visita con el médico.

  1. No te quedes callada

Siempre estará ese síntoma que desearías que desapareciera por sí solo debido a que te mortifica la idea de hablar de él con tu médico; quizá sea algo “allí abajo”. Pero los médicos han oído y visto de todo y no se incomodan, así que a ti tampoco debería avergonzarte. Además, si es algo grave, sentir un poco de pena será la menor de tus preocupaciones. “He tenido que tranquilizar a un sinnúmero de pacientes diciéndoles que de seguro ya he visto o escuchado algo mucho peor”, comenta Foster. “Pero la persona a la que debes decírselo es a tu médico, ya que no podremos ayudar si no nos dices qué es lo que te sucede”.

  1. Pide tu expediente

No importa si tienes problemas médicos graves o si sólo necesitas una revisión de rutina, es bueno que le pidas a tu doctor una copia de tu expediente y lo leas con mucho cuidado. Tener dicha información a la mano puede ser importante en términos de tu salud. Puede ayudarte especialmente en casos de emergencia, cuando lo más probable es que te sea difícil recordar tu historial médico, o bien, cuando vas a ver a un nuevo especialista, como un nutriólogo.

  1. Da seguimiento

Cuando en el consultorio del médico te digan: “Nosotros la llamamos si hay algún problema”, pregunta para cuándo esperan los resultados. Toma nota del día y llama al consultorio para preguntar por ellos, aconseja Foster. No sientas como que los “puedes molestar”; es más importante que estés segura de los resultados de las pruebas: la comunicación es una calle de dos
sentidos y ningún sistema es perfecto.

  1. Confía en tu intuición

Los síntomas debilitantes que presentaba
Kat Inokai —diarrea, pérdida de peso y ago-tamiento— estuvieron presentes durante años. Diversos médicos le dijeron a esta mujer originaria de Toronto, Canadá, quien en aquel entonces tenía 24 años, que estaba “bien”, la remitieron a psicoterapia y le prescribieron medicamentos contra el estrés. Ella aceptó sus diagnósticos
aun cuando el tratamiento parecía no estar
funcionando. Pero cuando una hemorragia rectal intensa llevó a Inokai a pedir a su médico una segunda opinión, fue finalmente diagnosticada con la enfermedad de Crohn: siete años después de su primera cita. Ahora, ella desearía haber confiado en su sexto sentido. “Como paciente no sabes cómo proceder”, afirma esta mamá de una niña de tres años, quien ahora controla la enfermedad de Crohn con medicación diaria. “Quieres creer que el médico te guiará. Sin embargo, tienes que confiar en tu propia intuición”.

Foster está de acuerdo. “Si las cosas no están mejorando, regresa con tu médico y dale la oportunidad de que te vuelva a examinar, o solicita que te refiera con un especialista”, sugiere. “No es fácil ser asertivo, pero es importante que seas clara con tu médico”.

  1. Mantente informada

Es imposible que los médicos lo sepan todo, aunque es lo que siempre esperamos. No fue sino hasta que Joanne Devlin casi muere en la sala de emergencias cuando finalmente fue diagnosticada con la enfermedad de Addison (un trastorno metabólico). Ella había tenido infinidad de citas médicas tratando de encontrar la causa del empeoramiento de sus síntomas, los cuales incluían dolor de estómago y agotamiento. Frustrada por los diagnósticos que variaban desde la presencia de un virus hasta una depresión, Devlin siguió buscando respuestas. “Tú eres quien mejor conoce tu organismo”, afirma Devlin, mujer canadiense de 36 años de edad, madre de dos niños. “Los médicos no son expertos en todas las enfermedades que puede haber, así que pregunta e investiga por ti misma y consulta otras opciones”.

 

 


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