Alergias

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Toma un té en la cama.

Una buena taza de té de limón con miel por las mañanas despertará los cilios nasales, esos pelitos de la nariz que expulsan el polen y el polvo de las fosas de la nariz. Si tienes alergia, es probable que esos cilios tengan "flojera". Una taza de té los hará reaccionar para que mantengan a raya al polen y a las partículas que penetran con el aire, y así no comenzar a estornudar y toser a primera hora de la mañana. Para estimular aún más los cilios, agrega un poquito de salvia, hinojo o anís de tu especiero.

Es más, toma té a cualquier hora. El té negro, el verde y el blanco son ricos en flavonoides, sustancias químicas vegetales que protegen contra la inflamación.

Préndete a la quercetina.

Esta sustancia química vegetal también es un flavonoide, un compuesto de las plantas que previene desde cardiopatías y cáncer hasta cataratas, alergia y asma. En un tubo de ensayo, impide que las células inmunitarias liberen histamina. Puedes tomar un complemento de quercetina, aunque también la encontrarás en diversos y atractivos alimentos y bebidas: té, vino tinto, manzana, ajo o cebolla.

Opta por lo mediterráneo.

En un estudio con niños de Grecia se encontraron menos casos de alergias y de asma entre los que seguían la saludable dieta mediterránea: pescado, muchas verduras y fruta, aceite de oliva y frutos secos. Las nueces se cuentan entre los alimentos que más protegen en estas dietas. Asegúrate de que tus niños no sean alérgicos antes de incorporar frutos secos a su dieta.

Espolvorea germen de trigo.

En un estudio, hombres y mujeres con síntomas alérgicos que ingirieron 800 U.I. (unidades internacionales) de vitamina E al día (aparte de tomar su medicación habitual para la alergia) descubrieron que no necesitaban tanta medicación como los pacientes en condiciones similares que recibieron un placebo, en particular a lo que a la nariz tapada se refiere. Como sabemos,
la vitamina E es un poderoso antioxidante que además parece calmar la parte del sistema inmunitario que participa en las alergias. Sin duda, puedes ingerir la vitamina E en forma de complemento; no obstante, los estudios indican que se deben tomar precauciones si se ingieren más de 400 U.I., la cantidad que viene en un multivitamínico promedio; el resto, obtenlo de los alimentos. El germen de trigo es una de las mejores fuentes. Mézclalo con cereales, avena, ensaladas, pastel de carne o guisos. Para aumentar aún más tu ingesta de vitamina E, incluye en tus refrigerios almendras, avellanas, cacahuates y pistaches. La crema de cacahuate también contiene vitamina E, al igual que los cereales fortificados.

Descongestiónate con rábano picante.

Sabemos que el picante hace llorar los ojos y gotear la nariz, pero también hay pruebas científicas de que esta raíz especiada puede actuar como descongestionante natural. Unta galletas integrales con el aderezo de rábano picante que viene en frasco. ¡Mucho más sabroso de lo que puedes imaginar!

Fuentes de folato.

Esta vitamina del complejo B abunda en los productos de grano entero fortificados, y también en las verduras y hortalizas de color verde oscuro, como la espinaca, la col rizada o las acelgas, y los chícharos en lata.

Consume chile.

La capsaicina que contienen los chiles puede calmar la capa interna de los conductos nasales (mucosa), ya que la dejan menos sensible a los irritantes y con menos probabilidades de inflamarse y segregar fluidos que congestionen.

Prepara una solución salina.

Mezcla ¼ de cucharadita de sal y ¼ de cucharadita de bicarbonato de sodio en 240 ml de agua tibia. Coloca la solución en un recipiente propio para lavado nasal (limpiador nasal). Inclina la cabeza hacia un costado y vierte el líquido en una de las fosas de la nariz. Se escurrirá, pasando a la otra fosa y a la garganta. Escupe el resto y suénate para que seque. Este sencillo tratamiento eliminará las sustancias irritantes e incluso las células inflamatorias del interior de la nariz. Úsalo al menos una vez al día, especialmente cuando vuelves de estar al aire libre, para quitar el polen con el lavado.

Un inhalador antialérgico.

Los antiguos herbolarios creían que inhalar ciertos preparados podía aliviar los síntomas alérgicos. Tenían razón en algo: la hierba de esta infusión contiene timol, y las investigaciones demuestran que el timol reduce la hinchazón en el tracto bronquial y tiene acción antiinflamatoria y antibacteriana. Para prepararlo, coloca en un frasco de ½ litro con tapa hermética unos 15 gramos de tomillo seco y cúbrelo con agua hirviendo. Cierra bien el frasco. Deja reposar y enfriar durante 30 minutos. Retira la tapa y respira los vapores profundamente, varias veces. Ten el frasco a la mano para inhalar durante el día, cuando lo necesites.

 


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